martes, 10 de marzo de 2015

cuento de palabras

Érase una vez en un país muy muy lejano un viejo de algunos 55 años aproximadamente y sus dos hijos uno de 23 años y otro de 27 años los que trabajaban la tierra y cultivaban sus cosechas para llevarlas a la ciudad más cercana a venderlas y asi obtener dinero para comprar lo que necesitaban y también de lo que cosechaban comían para mantenerse y vivir. A unos kilómetros del rancho donde ellos vivían había otra familia de hombres que tenían problemas a muerte con los otros y un día andando cosechando los dos jóvenes del viejo de 55 llegaron los otros hombres y los mataron a sangre fría sin tenerles piedad y huyeron del lugar en sus caballos a toda prisa. El viejo fue a ver qué pasaba y del por qué los disparos y cuando llegó al lugar encontró los cuerpos de sus hijos uno muerto y el otro mal herido, el cual le contó lo que había pasado y después murió también. El viejo se quedó muy triste, les dio cristiana sepultura a sus hijos y se fue a la ciudad a poner demanda en contra de aquellos asesinos que le arrebataron a sus hijos que eran todo lo que tenía el viejo y al llegar a la ciudad y llegar a las oficinas de la procuraduría de justicia los oficiales y personal no le hicieron caso y lo ignoraron por su forma de vestir y por qué lo vieron que era un hombre de rancho y vaquero. El viejo salió de la ciudad y se fue a su rancho muy molesto y con muchas ganas de que se hiciera justicia, y comenzó a pensar hasta que llegó a la conclusión de que el aria venganza y justicia por su propia cuenta. Llegando a su rancho se puso a escavar una montaña de tierra en donde estaba un pequeño cuarto de adobe enterrado y al acabar de descubrir de tierra ese pequeño cuarto, el viejo abrió la puerta y entro dentro de ese cuarto donde él tenía muchas armas de fuego y equipo de guerra, luego de un rato de estar ahí pensando se decide y se viste con un traje camuflas, se puso una pechera y le colgó los cargadores y las piñas, se puso sus botas militares y su gorra, luego agarro una 5-7 y se la fajó en su piernera junto con varios cargadores y después empuñó se cuerno y en una mochila puso muchos tiros para llenar los cartuchos que se vaciaran y también puso unas granadas, luego salió y se dirigió a su casa en donde se acercó a un altar que el tenia a San Pedro y la Virgen de Guadalupe en donde él rezó un rosario y se persignó, después salió de su casa y se fue en su caballo hacia el rancho de los asesinos de sus hijos y después de dos horas de camino en su caballo llegó a una montaña que estaba enfrente del rancho de los asesinos y bajó de su caballo para dirigirse hasta la casa, dejó amarrado su caballo y se fue caminando. Cuando llegó hasta la casa vio a los asesinos de sus hijos y se fue acercando poco a poco, cuando ya estaba detrás de la casa esperó a que se reunieran y cuando todos los de la casa estaban en el patio de la casa salió y a sangre fría les dio de balazos con su cuerno hasta que se la acabaron los tiros del cartucho y le puso otro para seguirles disparando, ya que todos estaban muertos se acercó el viejo y con su 5-7 les dio de balazos hasta cansarse, luego se acercó a la casa y con petróleo que ahí avía prendió fuego a la casa, después de hacer eso ya sintió que había cobrado venganza y hecho justicia al fin. Se fue hacia donde dejó su caballo, cuando llegó hasta allá se montó en él y se fue para su rancho en donde se puso a cultivar su tierra y trabajar para sobrevivir. Así pasaron unos meses. Un día cuando el viejo estaba en sus parcelas llegaron los agentes de policía a querer arrestarlo, lo acusaban de la muerte de todas las personas de aquel rancho que se quemó. El viejo les dijo que él no tenía nada que ver en eso y que el solo trabajaba su tierra, pero los agentes no le creyeron y se lo quería llevar a la fuerza, entonces el viejo se desenfundo su pistola y los mató a todos los agentes a sangre fría y sin compasión. Después de matarlos recogió algunas cosas de su casa y metió los cuerpos de los agentes en la casa para después prenderle fuego y quemarlos. Después de incendiar el lugar se montó en su caballo y se fue del estado para evitar más problemas, pero cuando iba bajando del cerro vio muchos militares abajo del cerro que ya lo estaban esperando para llevárselo y el viejo sacó su rifle y comenzó a dispararles matándolos uno por uno pero eran demasiados y no podía con todos así que se fue hacia su casa de regreso y tomó más armas y munición y se fue hasta lo mas alto de un cerro en donde esperó a que llegaran los militares, cuando llegaron los militares buscándolo con un calibre 50 desde la montaña los comenzó a matar a todos, ya llevaba a 15 soldados que mataba y decidieron dejarlo para evitar más muertes por que pensaron que no podrían bajarlo de ese cerro, entonces todos los militares se comenzaron a ir del lugar, ya que no había militares en la zona el viejo bajó del cerro y ahora sí se fue del estado y buscó vivir feliz en una ciudad lejana donde nadie lo conocía.

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